lunes, 21 de septiembre de 2015

Por aquellos momentos capitulo 1 parte 3

Me costó mucho, mentalmente, entrar en casa, siendo consciente de que todo había cambiado.
Atravesé el umbral de la puerta despacio, muy despacio, con miedo. Observé cada rincón, buscándola. Pero todo seguía como lo dejé la última vez.
Cabizbaja subí hasta mi habitación, con el único deseo de echar alas y poder escapar de aquel infierno, escapar donde no hubiera recuerdos dolorosos por los que mis ojos se inundaran de lágrimas y mi alma se doblara de dolor y pena.
Cuando llegué a la sala habían pasado algo más de veinte minutos, lo que me llevó ducharme y cambiarme de ropa. Mis padres estaban sentados uno frente al otro separados por una mesa, mi madre quedaba de frente a la puerta y mi padre de espaldas.
-creo recordar que te dije cinco minutos.
De nuevo me habló sin mirarme siquiera.
-Lo siento, necesitaba una ducha.
Contesté mientras me dirigía a la única silla libre que quedaba, situada entre mis progenitores.
-En la vida, primero se hace lo que se debe y después se satisfacen las necesidades personales.
“vale papá, entonces ya entiendo la cara de palo de mamá”. Menos mal que mi voz no pronunció mis pensamientos…tan sólo me limité a mirarle incrédula.
-Ya he pedido perdón…
-Los problemas no se arreglan disculpándose.
-Mirad, estoy agotada, si no tenéis nada que decirme, aparte de consejos que jamás seguiré, me voy a dormir.
-No te he dado permiso para levantarte, ya te he dicho antes, que teníamos que hablar contigo.
Fue entonces cuando caí en la cuenta de que sólo hablaba mi padre, supe inmediatamente que no iban a ser buenas noticias. En casa funcionaban como en el trabajo, mi padre se encargaba de los asuntos complicados, su papel de “poli malo” lo disfrutaba, siempre he pensado que era por su complejo de inferioridad, y al resolver estos asuntos le daba confianza, seguridad y sensación de poder.
-Evelyn, he de comunicarte que, dado los últimos acontecimientos, hemos tenido que tomar una decisión. El abogado de tu abuela, nos ha dado un plazo de veinticuatro horas para desalojar la vivienda. Tu abuela apuso una fecha para el uso y disfrute de su herencia y hasta que ese día no llegue, nadie puede vivir en la casa, ni tocar su dinero, ni sus pertenencias. Así que te mudarás a nuestra casa en Boston, terminarás allí tus estudios y vivirás con Natalie, nuestra mujer de confianza, ella se ocupará de la casa y de ti. Poner en tu conocimiento que ya tienes plaza en tu nuevo instituto y Natalie está arriba empaquetando tus cosas.
Me quedé en estado de shock, no podía ser cierto lo que estaba escuchando ¿Por qué haría eso mi abuela? ¿Por qué a Boston? Yo quería quedarme en mi instituto, ansiaba enfrentarme al mundo entero.
-¿Boston? ¿Por qué no aquí? Ya tengo instituto, y mi vida está aquí.
-Porque para nosotros es más practico ese aeropuerto, y no cuestiones nuestras decisiones. Será mejor que te acuestes mañana salimos a primera hora.

2 comentarios:

  1. Pues está la cosa interesante, oyes.. jajajaajajaja
    Ná, que te he encontrado, y he decidido seguir la historia a ver qué tal. :)

    Un beso, niña!!

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  2. muchas gracias, yo también te he leído y me he reído con tus relatos lo mismo que contigo jajajaajajajaja, sigue así de autentica besotes y gracias por leerme.

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