Siempre vivimos mirando hacía delante, somos como máquinas con un rumbo marcado. Por eso, cuando nos sentamos a mirar hacía atrás, en muchas ocasiones, sufrimos. A veces porque ese momento estaba compartido con alguien que se fue, o por alguien al que perdimos o dejamos marchar. O simplemente, deseamos volver a disfrutar como en aquél tiempo pasado.
Yo hoy, me he levantado triste, porque me he dado cuenta de que ya no tengo un niño, tengo un "hombrecito". Se me ha ido 6 días de viaje con el colegio. Duele ver que ya debe de ir teniendo sus propias experiencias, que cada vez será menos dependiente, que cada vez le haré menos falta, a pesar de la falta que me hace él a mí.
Me he prometido no llorar, él está disfrutando, de lo que yo en su día no pude, y debo de estar feliz por él, que lo estoy. Pero nadie me devolverá al peque que llevé hace años a su primer día de escuela, al que enseñé a andar, al que le pinté la carita de gato con una pintura negra en su primera fiesta de disfraces... Tan solo me queda rezar por haber hecho bien las cosas y nunca me dé de lado.
Yo te prometo estar siempre a tu lado, te aseguro que siempre serás la persona que más quiero, te prometo darte todo lo que esté en mi mano y luchar por lo que no. Te prometo que siempre estaré en forma para levantarte, por muy grande y fuerte que llegues a ser. Siempre estaré disponible sea el día que sea y sea la hora que sea. Te juro que jamás te fallaré, que siempre estaré allí, incluso cuando dejes de verme, yo estaré a tu lado quitando las piedras del camino mano a mano contigo.
Porque sobra decir, que un hijo, es lo más grande del mundo.
Gracias por existir y darme tu amor.
Yo hoy, me he levantado triste, porque me he dado cuenta de que ya no tengo un niño, tengo un "hombrecito". Se me ha ido 6 días de viaje con el colegio. Duele ver que ya debe de ir teniendo sus propias experiencias, que cada vez será menos dependiente, que cada vez le haré menos falta, a pesar de la falta que me hace él a mí.
Me he prometido no llorar, él está disfrutando, de lo que yo en su día no pude, y debo de estar feliz por él, que lo estoy. Pero nadie me devolverá al peque que llevé hace años a su primer día de escuela, al que enseñé a andar, al que le pinté la carita de gato con una pintura negra en su primera fiesta de disfraces... Tan solo me queda rezar por haber hecho bien las cosas y nunca me dé de lado.
Yo te prometo estar siempre a tu lado, te aseguro que siempre serás la persona que más quiero, te prometo darte todo lo que esté en mi mano y luchar por lo que no. Te prometo que siempre estaré en forma para levantarte, por muy grande y fuerte que llegues a ser. Siempre estaré disponible sea el día que sea y sea la hora que sea. Te juro que jamás te fallaré, que siempre estaré allí, incluso cuando dejes de verme, yo estaré a tu lado quitando las piedras del camino mano a mano contigo.
Porque sobra decir, que un hijo, es lo más grande del mundo.
Gracias por existir y darme tu amor.
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